BACHILLER ELEMENTAL, POR MARÍA TERESA BRAVO

Jun 4th, 2015 | By | Category: en España..., Quiénes somos

 

 

Mayte1966

Antes de la Ley de Educación de 1970, a las Enseñanzas Medias se accedían mediante una prueba de ingreso. La ordenación establecía Bachilleratosde Plan General ( con Bachillerato Elemental de 4 años de duración, y una reválida para acceder al Bachillerato Superior de dos cursos más, al término delos cuales había otra reválida) y de Plan Especial (Laboral, con 5 cursos yotras dos Reválidas) además, un curso de preparación para la Universidad.

En 1966 para una niña que vivía en un pueblo pequeño de unos 500habitantes, realmente acceder a una enseñanza secundaria era toda una odisea ,primero porque el Instituto más próximo estaba a 60km, segundo por ser niña y nunca hasta entonces se había dado elcaso en que unos padres decidieran que su hija debía acceder a los mismos estudios y niveles académicos que un niño.

Las mujeres hasta entonces, siempre fueron sacrificadas en aras alas carreras de sus hermanos, no se creía conveniente invertir en una carrerauniversitaria en una hija que después se casaría y por tanto no trabajaría, asípues  a las niñas se las educaba para serlas perfectas reinas del hogar hacendosas, la cultura era como un adornoexótico, pero eran preferibles otros valores nacional católicos: la modestia , la pureza, la obediencia, docilidad …yla resignación cristiana del sacrificio y de estar siempre en segundo plano,porque el que importaba era el hombre.

Pero mis padres decidieron que yo estudiara Enseñanza Media  y como donde estudiaban, entonces Bachillerelemental y por libre, era la escuela de los chicos , me llevaron a la escuela  de Don Francisco . Así que una mañana en vezde entrar a la de Doña Amparo, entré directamente en la de enfrente .

El maestro me puso en una mesa al final de la clase sola, depronto me convertí en la primera mujer del pueblo que iba a estudiar posiblemente en el futuro ¡Hasta una carrera!Solo era una niña de 10 años.

 

Así que dejé a mis amigas y ya no podía verlas, ni siquiera jugar,porque el turno de recreo era  nocoincidente con el de las niñas y se puede decir, que ese día acabó mi infanciade juegos, porque me esperaban demasiadas responsabilidades.

La clase de Don Francisco era idéntica a la de Doña Amparo, eltrato que daba a sus alumnos también era la de “la letra con sangre entra “;pero conmigo siempre fue un maestro dulce y bueno, quizás porque él tambiéncreyó en mí o porque fui su primera alumna .

Entonces me preparó para Ingreso de Bachiller , que era un examenpreparatorio y también para primer curso de Bachiller Elemental, conasignaturas como : Religión con lashistorias del Antiguo Testamento, Geografía de España, con todas las comarcasde las provincias españolas, incluyendo los territorios de las coloniasafricanas como Fernando Poo, Guinea , Sidi Ifni…Matemáticas , con el sistemamétrico decimal, incluidas las medidas de superficie,

Lengua española, con gramática, análisis sintáctico y análisismorfológico ; así como conjugación de verbos en los Modos :Indicativo,Subjuntivo , Condicional, Imperativo ….Ortografía en redacción y dictado y que condos faltas, equivalían a un suspenso.

Y también Formación del Espíritu Nacional con cancionespatrióticas que había que aprender , Economía doméstica , donde la formación dela mujer como futura ama de casa continuaba,

Un álbum de labores con costuras sencillas, como hilvanar, hacerun dobladillo, un repulgo, una vainica o un fruncido..  o punto de nido de abeja … así como su examen correspondiente .

Música , eso sí, solo para el bachiller femenino, asignatura queme enseñó la mujer del maestro y consistió en saber solfear una partitura yentender de tiempos e incluso aprender a componerla  elementalmente, como un ejercicio matemático.

Todas estas asignaturas, me las enseñaba mi maestro y también mipadre . Cuando volvía de trabajar tan cansado, después de un día durísimo , yolo esperaba con mis cuadernos de deberes y él me ayudaba en la cocina de casa ,que era la parte más caliente y me preguntaba las lecciones.

Me preparaban ambos para elgran día del examen, porque estudiar Bachiller por libre, suponía que en un solo examen nos jugábamostodo el trabajo de un año. Nos examinábamos de todos los libros en un solo día. Podríamos tener unaoportunidad en Septiembre si quedaba algo pendiente , algo muy normal , dadaslas dificultades y el aislamiento en elque vivíamos. En la Escuela de Don Francisco, suspender tres asignaturas enJunio era casi ,casi ser muy listo ¡un empollón! era lo habitual que cada cursode bachiller costara dos años a los chicos , nunca se había dado el caso deaprobar todo en la Convocatoria de Junio, ni siquiera el hijo del maestro.

A medio curso nosenteramos que también a las alumnas se les exigía conocimientos de música .Lamujer del maestro, que  había estudiadoen el conservatorio de Valencia se ofreció  gratis para darme clases en su casa y allíacudía los jueves por la tarde.

De pronto también dos meses antes de los exámenes de Junio descubrimos que nos habíamos olvidado una asignatura que hasta ahora jamás se había contemplado en las niñas :la Educación Física y tuvo que ir mi padre a comprar un libro de la entonces Sección Femenina de Játiva, para aprender a hacer gimnasia sueca y fue él quien  me instruyó siguiendo las indicaciones de los muñequitos dibujados .Mi madre, mientras tanto, me cosió unos pololos y una faldita para cuando tuviera que hacer el examen.

 

 

pololos2

 

Y casi ya a punto de examinarnos, también nos dijeron que tendría un examen de costura y que tenía que presentar un álbum con las costuras y puntos determinados en un programa. Mi madre me enseñó a coser , me hizo ella el álbum y mi padre lo preparó con cartulinas y bellas letras, hasta le puso unas calcomonías que se vendían para los azulejos de la cocina .

Poco a poco pasaron los días hasta llegar a la fecha del 4 deJunio.

Todos los estudiantes cogimos el tren de la madrugada para llegar con tiempo a Játiva,en donde estaba el Instituto. Iba el maestro , acompañándonos, también mi padrey el padre de otro niño . Teníamos 11, 12, 13 años … Recuerdo ese día agotadorde exámenes seguidos, pero también de la horchata fría y de las explicacionesque daba a los que, nos esperaban , más nerviosos que nosotros, a la salida decada examen y que nos preguntaban cómo había ido y qué habíamos escrito ocuáles no habíamos sabido contestar.Eran pruebas escritas, pero también orales .El padre del niño se maravillabande las respuestas que les daba sobre cómo me iban a mí.

En las puramente femeninas, como eran las costuras o la Economíadoméstica, la  Música o Educación física, también me supe defender. Me veo a mí misma cosiendo sobre una tela blancauna cadeneta , también blanca, pues me olvidé haber llevado una madejita dehilos de colores, pues claroqué sabía hacerla , gracias a mi madre y a mis tías y a todas las mujeres de mifamilia a las que les había visto desde siempre coser , hacer ganchillo o tejerjerseys de lana ¡Yo sabía todas esascosas, aprendidas como un juego de coser o tejer con ellas .También me recuerdo , ejecutando  mi tabla de gimnasia sueca y la pregunta de laprofesora de la Sección Femenina :

-¿Quién te ha preparado ?                                    

-Mi padre- dije orgullosa.

-¿Y de Economía doméstica ?

– Mi madre.

¿Y de música ?

– La mujer de mi maestro.

-Pues lo han hecho muy bien .

Hoy volví al álbum de costuras que guardé como un tesoro y lo he acariciado, en él están las letras de mipadre y las costuras de mi madre y he vuelto a sentir su amor inmenso y el amorde mis maestros . No les defraudé , seguí estudiando y estudiando y escribiendoy escribiendo …

Ahora, con la equidistancia del tiempo y su nostalgia, siento unainmensa gratitud por todos ellos, porque creían en mí ,me impulsaron yarroparon . Depositaron todas susesperanzas, sus sueños, esfuerzos, sacrificios , con todo su amor .

Aún tuve que esperar una semana hasta saber el resultado de misnotas.

Mi padre me dio la noticia que HABÍA APROBADO TODAS LASASIGNATURAS.

Yo, la primera mujer que estudiaba Bachiller en el pueblo y habíasacado las mejores notas que jamás sehabían visto.

Ese día fue uno de los días más felices de mi vida, porque mehabían aprobado y seguiría estudiando, que era lo que más me gustaba en estemundo; pero también porque no había defraudado a tantos y tantos como habíanpuesto sus esperanzas y fe en mí.

De pronto, una simple niña de 11 años había abierto, con su ejemplo , la vía a las demás ..

Al curso siguiente empezaron a estudiar bachiller más niñas en la Escuela de Don Francisco y en los años siguientes,aquella Escuela llegó a ser mixta, donde tanto niños como niñas se preparaban para Bachiller ; pero fue algo que no pude vivir yo y solo lo sé porque me loscontaron, ya que a las pocas semanas ,trasladaron a mi padre a Ripoll ( Girona) y fue allí donde seguí mis estudios de Bachiller Elemental.

 MARÍA TERESA BRAVO 

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