CAPRICORNIO Y EL AMOR

Dic 28th, 2012 | By | Category: Capricornio

 

EL HOMBRE CAPRICORNIO

 

El hombre Capricornio es quizás el nativo más frío del zodiaco. La belleza física no lo deslumhra, la considera efímera, por ello busca el entendimiento intelectual y la riqueza interior.

Pretende mucho de sí mismo y de los demás, es inagotable y cree que todos tienen su misma resistencia. Desconfiado, introvertido, en realidad este comportamiento suyo esconde el miedo de ser rechazado o la desilusión, quizás un complejo de inferioridad; de hecho, interiormente admira a las personas extrovertidas y sufre por el hecho de no serlo.

Es muy inteligente, sabe escuchar y, aunque a menudo se refugia en el mutismo, cuando habla, sus palabras son concisas, racionales, convincentes y le procuran estima ajena, algo indispensable para él. De intereses eclécticos, está sediento de saber y todo el conocimiento humano lo fascina.

Siempre tan lógico y racional, cuando se trata de sentimientos el hombre Capricornio pierde terreno y se pone nervioso: el amor es algo que lo asusta, de lo que tiene miedo. Si se enamora, algo nada fácil, adquiere un compromiso para toda la vida, por ello tiene que pensárselo mucho antes de tomar una decisión; se siente confuso porque sus pensamientos contradicen a su corazón.

También el hombre Capricornio es amante de la naturaleza, le gustan los largos viajes, preferiblemente a lugares en los que la civilización no ha llegado todavía, donde la soledad y el aire saludable templan su temperamento nervioso.

Tradicionalista, valora mucho su dignidad y el juicio de los demás; teme a la pobreza y, aterrorizado por el hecho de poder necesitar a los demás, cuenta sólo consigo mismo, concediéndose pocas distracciones y diversiones.

En su inconsciente tiene miedo del amor, teme desilusionarse, que no le correspondan como querría. Una traición sería para él el fin, no conseguiría perdonarlo nunca, puesto que es la fidelidad en persona.

No debería unirse nunca a una nativa de un signo de Fuego: Aries, Leo y Sagitario, seres brillantes, pasionales, que pueden cansarse muy pronto de la escasa afectuosidad demostrada por la pareja y buscar nuevas emociones en otro lugar.

Tiene una gran necesidad de afecto, de ternura y de calor, pero no lo demuestra, le parecen debilidades, y no se da cuenta de que a menudo deja helados a los demás con esta actitud.

Cree que las palabras no le sirven y demuestra su amor con hechos, por ello quiere que su mujer viva cómodamente, bien vestida y la lleva con placer a veladas mundanas. Su pareja, en cambio, renunciaría sin problemas a algún objeto caro para tener palabras dulces de su compañero.

La vida sexual es muy importante para él, en algunos momentos de dulzura se convierte en un amante ardiente, pero a menudo se asusta de su propio apasionamiento y enseguida se recubre de hielo. Para que pueda abandonarse completamente y la unión con él sea serena y llena de vitalidad, se necesita mucho tiempo.

El hombre Capricornio no se deja arrastrar fácilmente en un torbellino de pasión o guiarse por el instinto, se mantiene casi siempre a la defensiva pero, cuando se desbloquea, su carga de erotismo sorprenderá a su mujer. En el fondo tiene siempre miedo de perder a la persona amada por culpa del destino o porque ella dirija su interés a otra parte.Quiere ser el indiscutido cabeza de familia, pero está dispuesto a cualquier sacrificio por el éxito de los hijos que a menudo por su falta de ternura y por sus pretensiones exageradas le agradecen mal sus esfuerzos, huyendo rápidamente de su autoridad. Sólo en la edad adulta los hijos podrán comprender mejor las estupendas dotes que escondía su aparente frialdad.

A escondidas va en busca del gran amor y no está dispuesto a aceptar compromisos; más bien enterrará su gran secreto y se aislará, hablando mal de todas las mujeres, sobre todo si le han desilusionado o le han abandonado.

Él es realmente el marido por antonomasia, pero sólo después de muchos razonamientos y titubeos le pedirá la mano a ella.

De hecho, considera el matrimonio como una cosa sagrada y muy importante y, sobre todo para él como hombre, también una enorme responsabilidad por la familia que pretende formar.

En este ámbito tiene pocas pero claras pretensiones: absoluta seriedad, honestidad y fidelidad.

Es raro que el hombre Capricornio se case joven puesto que para él lo más importante es el éxito profesional y no quiere, hasta que no tiene la seguridad económica y una posición social, tomarse las responsabilidades que comporta el matrimonio. Si se enamora hasta el punto de seguir el instinto y no la razón, se casará joven; pero esta unión está destinada a no durar durante demasiado tiempo porque es muy posible que llegue a desatender las obligaciones para con su mujer a causa del trabajo.
Su mujer tendrá que cuidarse, ser graciosa, amante de la casa, capaz de mantener cualquier diálogo. La mujer guapa pero tonta no le gusta para nada; ni siquiera aceptaría una aventura con ella. Quiere a una mujer culta, de sentido común, que sea una buena madre para sus hijos y los sepa hacer crecer bien.

La unión triunfadora de un Capricornio en cambio se parecerá a un fuego intenso que no se apaga nunca.

LA MUJER CAPRICORNIO

 

La mujer Capricornio no soporta represiones sobre su propia personalidad y su aspiración es la de ser autónoma, libre en las expresiones y las acciones.

Es raro que se dedique sólo a la casa, es orgullosa y deseosa de autoafirmarse, en general trabaja hasta muy mayor. No consigue someterse a las exigencias ajenas y si lo hace, por deber o por amor, tiene que tratarse de una elección propia.
Se viste con sobriedad, siguiendo cánones tradicionales; por este motivo, en elegancia gana incluso a quien se esfuerza por vestirse siempre a la última moda.

Gran trabajadora, no aprecia a las personas superficiales, y su reserva se considera a menudo soberbia. A veces testaruda, no le gusta escuchar los consejos ajenos y prefiere pagar personalmente sus equivocaciones. Le falta también diplomacia y dice crudamente lo que piensa, algo que no le ayuda en la conquista de simpatías.

La mujer Capricornio está sometida a la influencia sofocante de Saturno: es tímida, introvertida, sobre todo en las primeras aproximaciones, tiene miedo de amar, de que la desilusionen, la traicionen o la dejen de lado.

Posee un encanto particular que no se nota durante el primer encuentro, sino sólo cuando se tiene la paciencia de conocerla mejor. Tiene muchos intereses y sabe mantener una discusión si se siente implicada aunque inicialmente no toma nunca la palabra y espera que los demás den su opinión.Cuando tiene la sensación de estar a punto de enamorarse su primer impulso es el de alejar este sentimiento tan comprometedor. Sabe amar con una profundidad de ánimo que podrá hacer feliz a cualquier hombre que no busque sólo una aventura.
Se trata de una óptima madre y mujer de casa, pero es extraño que se conforme con este papel. Con los años, su personalidad crece, sobre todo si se siente amada, buscando la autorrealización en actividades que le interesen.Es igual de fiel que el hombre Capricornio y quiere lo mismo para ella. Aparentemente, podría olvidar una traición o perdonar por los hijos, por todos los familiares, por su posición social, pero en realidad ya no la ataría ningún sentimiento al hombre que la ha hecho sentir tan profundamente ofendida.

La mujer, más que el hombre del signo, con la edad gana en encanto, como si una luz interior la iluminara completamente. No teme a la vejez sino a las enfermedades que podrían eliminar su autonomía. Al destino adverso opone racionalidad y fe en algo superior, universal.

La mujer Capricornio sabe dar más amor puro, afecto y ternura que satisfacción sexual. Es como una madraza que protege con todo su ser a los que ama, a veces incluso demasiado, con una protección exagerada, sobre todo en el papel de madre.

 Su seducción es muy sutil: es ella la que escoge directamente a la pareja, no dejándose escoger, por lo tanto, envuelve a la persona que le interesa con diplomacia, elegancia y aparente indiferencia, siempre preparada para tomar la iniciativa, pero sin llegar a ser entrometida. Cuando ya se encuentra entre los brazos de su hombre, sabe mostrarse muy tierna y altruista. Tiene una única pretensión: que no se la descuide nunca.
No se apasiona fácilmente, pero cuando se enamora se convierte en una mujer devota, a menudo incluso eficiente colaboradora profesional del propio compañero; hará cualquier cosa para allanarle el camino del éxito, así como lo hará por los hijos cuando llegue el momento
Da de sí una imagen de mujer refinada pero a menudo extremadamente fría, que parece inalcanzable. Si su pareja sabe darle tanto amor y la rodea de muchas atenciones, superando sus iniciales barreras de resistencia, se convierte lentamente en una amante exquisita.
La mujer Capricornio sabe lo que quiere desde muy pequeña. En la elección de la pareja quiere formarse primero un cuadro completo; es decir que no lo juzgará sólo por sus palabras o por su actitud, sino también por la relación que tiene con los demás. Desea que la pareja le deje su libertad, que no quiera transformarla en una persona que no corresponde a su verdadero ser. Necesita poder admirar a su compañero, que debe saber sujetar las riendas en su mano, sin tirar demasiado de ellas.

Finalmente, un hombre que obtenga el amor de una Capricornio podrá considerarse afortunado, porque tendrá a su lado a una verdadera compañera en cualquier circunstancia de la vida, y además tendrá a una mujer que posee un gran encanto, que continuará aumentando y que permanecerá con el paso de los años.

 
 CÓMO CONQUISTAR A UN HOMBRE CAPRICORNIO

Si espera conquistarlo en un abrir y cerrar de ojos, se equivoca totalmente.

El hombre Capricornio se encuentra sobre lo alto de la montaña, sintiéndose perfectamente cómodo y no hace nada para que los demás puedan alcanzarlo.

Si quiere acercarse a él, por lo tanto, tiene que armarse de voluntad y sobre todo de paciencia.

Él tiene miedo de amor y por ello se muestra muy distanciado, aunque en su corazón se siente feliz por el interés que le demuestra. Elogie su capacidad e integridad moral, no haga nunca preguntas indiscretas, espere que sea él el que le abra su corazón.

Él sabrá apreciar la inteligencia, el saberlo escuchar; además, haga que la conquiste paso a paso y, cuando esté presente, haga que todos la admiren.

  CÓMO CONQUISTAR A UNA MUJER CAPRICORNIO

 

 

La mujer Capricornio no cree en el amor a primera vista, así que tendrá que armarse de paciencia.

Muéstrese como su admirador, su sincero amigo y luego, cuando note que empieza a tener confianza en usted, déjele intuir que siente mucho más que pura amistad y que piense que sólo ella podría ser la compañera ideal para usted.

Sea puntual, llámela a menudo para tranquilizarla constantemente sobre sus sentimientos, disipando así su eterno miedo a las desilusiones. Busque el entendimiento intelectual, muy importante, pero déjele sus momentos de soledad, de los que no puede prescindir, y muéstrese sensible.

De esta forma, se convencerá de sus serias intenciones y de su amor y caerá como una manzana madura a sus pies.

 

FUENTE

http://www.horoscopototal.com.ar/capricornio/capricornio/

 

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