RUTA DEL VINO AUSTRALIANO, POR LAURA MILLÁN

Dic 3rd, 2014 | By | Category: Reportajes, Sin categoría, Vino

 

VINO AUSTRALIANO

 

Viaje al corazón austral del vino

El valle del Hunter, en Australia, está prácticamente en las antípodas geográficas de las regiones vinícolas con más solera. Pero esta comarca al sudeste del continente austral ha demostrado que un par de siglos son suficientes para desarrollar caldos de primera que no tienen nada que envidiar a los célebres riojas o burdeos.

Los bosques y los viñedos que salpican las colinas del valle del Hunter sumergen al visitante en un paisaje amable, alejado del desierto extremo del interior y del calor asfixiante del norte tropical de Australia. Las más de 150 bodegas con sede en la región producen vino para todos los gustos: desde el industrial Penfolds -el vino más consumido en el país- hasta las bodegas familiares que ofrecen una selección de vinos limitada pero exquisita. Además, el impulso del enoturismo ha permitido el desarrollo de todo tipo de proyectos. Hoy, la comarca es un punto de referencia para los amantes de la gastronomía y del arte.

1. Audrey Wilkinson, bodegas con tradición


Vista de los viñedos.

En un país tan joven como Australia, 150 años son muchos años. Audrey Wilkinson es una de las bodegas más antiguas del país y sus viñedos en el valle del Hunter despertaron el interés del resto del mundo en los caldos de las antípodas. La bodega, a pocos kilómetros de la localidad de Pokolbin, ofrece catas gratuitas. También incluye una visita a un pequeño museo que recorre la historia de la elaboración del vino en Australia de la mano de las experiencias de la familia Wilkinson.

2. Scarborough, un proyecto familiar


Un buen Chardonnay.

Ian y Merralea Scarborough viajaron al valle del Hunter en los años 60 y la visita cambió su vida. Decidieron dejarlo todo y lanzarse a la aventura de producir vino. Centenares de botellas más tarde, sus hijos siguen al frente del negocio y producen un excelente Chardonnay, el blanco más popular en Australia. La cata en la bodega inmaculada de los Scarborough es una de las más completas del valle: vinos excelentes, explicaciones exhaustivas sobre el sabor de los caldos y su historia y vistas sobre los viñedos.

3. Moorebank, vinos ecológicos


La entrada a la bodega.

Adentrarse en las bodegas de Moorebank es lo más parecido a entrar en una antigua casa familiar. Ian y Debra Moore reciben al visitante con una sonrisa y hablan de sus nietos con el mismo cariño que ponen cuando describen el sabor delicado de su semillon, o del color cristalino del verdelho. Los Moore limitan el uso de sulfuro y productos químicos en sus viñedos y ponen énfasis en la importancia de la agricultura ecológica y la sostenibilidad del medio ambiente. Además de vino, producen excelentes mermeladas, compotas, aceites y vinagretas.

4. Gemelli, la generación que viene


Esta es ‘boutique’ y familiar.

Los revoltosos gemelos Sierra y Austin inauguraron Gemelli en 2011. Hoy, sus padres se encargan de los jardines, los viñedos y el pequeño restaurante. Los dueños de Gemelli están entre los viticultores más jóvenes del valle, pero sus vinos ya comienzan a despuntar. Un trago de su chardonnay helado revive al turista más exhausto en los días de calor extremo y no recomendamos abandonar el valle del Hunter sin haber probado su extraordinaria bandeja de quesos.

5. La Hunter Valley Cheese Factory

 


Ejemplares de esta fábrica.

El valle del Hunter se ha convertido en el destino favorito de los amantes de la buena gastronomía en Australia. La Hunter Valley Cheese Factory ofrece la selección de quesos más completa que haya visto en Australia. Para los visitantes indecisos, la fábrica organiza catas a buen precio. La zona de picnic delante del establecimiento es el lugar ideal para disfrutar del queso y de las vistas tras un largo día entre viñedos.

6. Las bicicletas de los hermanos Pokolbin

 


Las bicis de Grapemobile.

Las formas más prácticas de recorrer el valle del Hunter son en coche o a bordo de uno de los abarrotados circuitos turísticos que organizan varios operadores en la región. Sin embargo, hacerlo a golpe de pedal permite ver la campiña desde otra perspectiva. Los ciclistas disfrutarán de carreteras poco transitadas y caminos que serpentean entre viñedos. La bodega de los hermanos Pokolbin alquila bicicletas y los ciclistas pueden comprar botellas en las bodegas aledañas sin preocupase por tener que cargarlas: las bodegas envían las compras a los hermanos Pokolbin y los ciclistas pueden recogerlas al devolver las bicicletas.

7. Inspiración vinícola


La casa museo.

El paisaje de los viñedos, las formas intrincadas de las cepas y la sensualidad de las uvas han inspirado a decenas de artistas en todo el mundo y Australia no es una excepción. La Defiance Gallery en Wollombi es una suerte de Chillida Leku a la australiana. La casa-museo y sus alrededores albergan esculturas y pinturas de artistas locales, algunos de ellos con raíces aborígenes que se inspiran en las técnicas ancestrales de sus antepasados para crear piezas contemporáneas. El recinto se encuentra cerrado por reformas, pero basta una llamada a la galería para que sus dueños se avengan a abrirla al visitante.

8. La cerveza de la lengua azul


La cerveza, el otro ‘must’.

El único elixir que los australianos aman –y consumen- más que el vino es la cerveza. La Blue Tongue fue la cerveza típica de Nueva Gales del Sur… hasta que la marca fue engullida por la multinacional SAB Miller. Sin embargo, la cervecería original sobrevive en Pokolbin bajo el nombre de Mathilda Bay Brewhouse. La cata incluye doce cervezas artesanas que el visitante sediento puede disfrutar mientras contempla el proceso de elaboración en la cervecería situada junto al bar.

 

Laura Millán Australia

 

http://www.ocholeguas.com/2014/10/01/oceania/1412153714.html

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