UN CRIMEN LLAMADO HOMOFOBIA, POR CÉSAR CHUPINA MELGAR, CIUDAD DE GUATEMALA

May 17th, 2015 | By | Category: Ensayo / Articulos, Mundo solidario
César

CÉSAR CHUPINA MELGAR, GUATEMALA

 

En todo el mundo, por su orientación sexual e identidad de género, las personas sufren violaciones a los derechos humanos: asesinatos, tortura, violación sexual, sanciones penales y violencia, entre otros.

 

   DECLARACIÓN CONTRA LA HOMOFOBIA

 
A continuación transcribo la Declaración contra violencia y violaciones de derechos por orientación sexual y sus razonamientos, documentación   recibida por Dos Soles, institución que trabaja en pro de los derechos de personas no heterosexuales en el mundo.
“En todo el mundo, por su orientación sexual e identidad de género, las personas sufren violaciones a los derechos humanos: asesinatos, tortura, violación sexual, sanciones penales y violencia, entre otros.
El Consejo de Derechos Humanos es “responsable de promover el respeto universal por la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas, sin discriminación de ningún tipo y de una manera justa y equitativa” (Resolución 60/251, OP 2, Asamblea General).
Las declaraciones conjuntas ofrecen una oportunidad constructiva para despertar conciencia y lograr apoyo en relación a las cuestiones de derechos humanos que tienen que ver con la orientación sexual y la identidad de género;
Si bien las cuestiones de orientación sexual e identidad de género tocan las fibras sensibles de muchos Estados, y esto quedará reconocido en la declaración conjunta, ningún ser humano debe sufrir violencia, tortura, estigmatización o maltrato, por ningún motivo.
El ONUSIDA, el PNUD y el Relator Especial sobre Salud también han subrayado la importancia de atender las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y en la identidad de género, como parte de los esfuerzos de educar y prevenir contra el VIH;
La declaración conjunta no pretende crear nuevos derechos; simplemente reafirma la aplicación de las normas de derechos humanos ya existentes a las personas que son lesbianas, gais, bisexuales, transgénero o intersex;
Los órganos de los tratados de la ONU han aplicado los términos de ‘orientación sexual’ e ‘identidad de género’ en tribunales regionales y nacionales; además, estos términos se incluyen en constituciones de Estados de todas las regiones.
Estados de diversas regiones pugnaron recientemente por un proceso abierto e inclusivo para promover el diálogo y construir una mayor comprensión de cómo las cuestiones de orientación sexual e identidad de género pueden ser mejor atendidas a través del marco internacional de trabajo de los derechos humanos. La declaración conjunta ayudará a acercarse a esta meta.

¿Por qué enfocarse en la orientación sexual y la identidad de género? ¿No nos distraerá de otras prioridades?
Atender las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género no disminuye en nada nuestro compromiso compartido de combatir la discriminación por raza, religión, género, situación socioeconómica y otros motivos. Es por ello que la declaración conjunta que aquí se propone reafirmará nuestro compromiso de atender todas las formas de discriminación, incluyendo aquella que sucede al interior de nuestras propias sociedades. Entre los derechos no puede haber jerarquías, y es tarea común de todos y todas asegurar que ninguna persona padezca violaciones a sus derechos humanos por ningún motivo, incluidas la orientación sexual y la identidad de género.

¿Acaso las violaciones de derechos humanos por estos motivos van en contra de la legislación internacional de derechos humanos?
El derecho de todos los seres humanos a la vida, a la libertad y la seguridad personal, a estar libres de tortura, a la privacidad, y a ser protegidos contra detenciones arbitrarias es tan inamovible y eterno como la Declaración Universal misma.
La declaración conjunta no pretende crear nuevos derechos; simplemente reafirma la aplicación de las normas de derechos humanos ya existentes a las personas que son lesbianas, gais, bisexuales, transgénero o intersex.
Aún más, los órganos de los tratados han reconocido de manera consistente, en comunicaciones, observaciones finales y comentarios generales, que la legislación internacional de derechos humanos prohíbe la discriminación por motivos entre los que se incluyen la orientación sexual y la identidad de género. Como observara la Comisión Internacional de Juristas , quienes redactaron los instrumentos regionales e internacionales de derechos humanos tuvieron el cuidado de asegurarse de que las listas de motivos por los que no se debe discriminar no fueran exhaustivas; para ello, emplearon términos tales como “de cualquier tipo”, “como por ejemplo”, y “u otra condición”.
En el caso Toonen vs. Australia, el Comité de Derechos Humanos confirmó, en marzo de 1994, que las leyes que penalizan la actividad consensual entre personas del mismo sexo violan tanto el derecho a la privacidad como el derecho a la igualdad ante la ley sin discriminación alguna, y contradicen los artículos 17(1) y 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Dicha postura ha sido ratificada posteriormente en muchas ocasiones. El Comité consideró, además, que dichas leyes, háganse o no cumplir activamente, interfieren con los derechos de privacidad, y van “en contra de la ejecución de programas de educación eficaces en materia de prevención de la infección por el VIH y del SIDA”, ya que empujan a la clandestinidad a las comunidades marginadas.
Esta postura es consistente con la de otras jurisprudencias regionales y nacionales, incluyendo fallos de la Corte Europea de Derechos Humanos, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, y los tribunales de Sudáfrica, Hong Kong, Fiyi, India, Nepal y Estados Unidos.

¿Y no estas cuestiones dependen de cada cultura?
Se sabe que estas cuestiones tocan puntos sensibles de muchas sociedades y en la declaración conjunta se reconocerá lo anterior. La declaración no pide a los Estados que tomen una postura moral ante estas cuestiones; por el contrario, simplemente insta a los Estados a proteger a todas las personas contra las violaciones de sus derechos humanos, incluyendo por la orientación sexual e identidad de género.
En el Día Mundial de los Derechos Humanos, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, hizo un llamado a los Estados para erradicar las leyes que penalizan a las personas en base a su orientación sexual o identidad de género, y observó que: “Sí, reconocemos que las actitudes sociales tienen raíces profundas. Sí, los cambios sociales a veces se dan sólo con el tiempo. No obstante, que no haya confusión: dondequiera que exista tensión entre las actitudes culturales y los derechos humanos universales, serán los derechos humanos universales los que prevalezcan. La desaprobación personal, y aún la desaprobación de la sociedad, no es excusa para arrestar, detener, encarcelar, acosar o torturar a una persona cualquiera – nunca”.
Como lo expresara recientemente un grupo de expertos de la ONU, entre ellos el Experto Independiente sobre Derechos Culturales “La diversidad cultural […] sólo puede prosperar en un ambiente que salvaguarde las libertades y los derechos humanos fundamentales”.
El Consejo tiene la responsabilidad de atender todas las violaciones de derechos humanos, y no podemos alejarnos tímidamente de las discusiones que nos confrontan. Es afín a un espíritu de diálogo constructivo el fomentar un debate abierto y respetuoso en torno a todas las cuestiones de derechos humanos, incluyendo aquellas que tocan puntos sensibles

¿Cómo puede el Consejo de Derechos Humanos atender estas cuestiones?
El Consejo es “responsable de promover el respeto universal por la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas, sin distinción de ningún tipo y de una manera justa y equitativa” (Resolución 60/251, OP 2, Asamblea General).
El Consejo de Derechos Humanos tiene una gama de herramientas a su disposición para atender las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género.
Durante los recientes debates en torno a la resolución sobre ejecuciones extralegales, diversos Estados pugnaron por un proceso abierto e inclusivo para promover el diálogo y construir una mayor comprensión de cómo las cuestiones de orientación sexual e identidad de género pueden ser mejor atendidas a través del marco internacional de trabajo de los derechos humanos. La declaración conjunta ayudará a acercarse a esta meta. Otro enfoque posible para aumentar el diálogo constructivo en torno a estas cuestiones puede ser un panel de expertos que debatan sobre atender las violaciones de derechos humanos por orientación sexual e identidad de género.

 

Declaración conjunta para poner alto a los actos de violencia, y a las violaciones de derechos humanos relacionadas, dirigidos contra las personas por su orientación sexual e identidad de género

  1. Recordamos la previa declaración conjunta sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género presentada ante el Consejo de Derechos Humanos en el 2006;
  2. 2. Expresamos nuestra preocupación por los continuos actos de violencia, y violaciones a los derechos humanos relacionadas, entre otros, asesinatos, violaciones sexuales, torturas y sanciones penales, dirigidos contra las personas por su orientación sexual y su identidad de género en todas las regiones del mundo y cuyas evidencias los Procedimientos Especiales han hecho llegar al Consejo desde aquella declaración;
    3. Reafirmamos la declaración conjunta de la Asamblea General del 18 de diciembre de 2008 sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género, apoyada por Estados de los cinco grupos regionales, y alentamos a los Estados a adherirse a ella;
    4. Encomiamos la atención continua prestada a estas cuestiones por los mecanismos internacionales de derechos humanos, entre ellos, los Procedimientos Especiales y los órganos de los tratados pertinentes, y agradecemos la continua atención a las cuestiones de derechos humanos relacionadas con la orientación sexual y la identidad de género dentro del contexto del Examen Periódico Universal. Como ya lo recordara el Secretario General de las Naciones Unidas al dirigirse a este Consejo en su Sesión Especial del 25 de enero de 2011, la Declaración Universal garantiza los derechos humanos de todos los seres humanos sin excepción, y cuando se ataca, maltrata o encarcela a las personas por su orientación sexual o identidad de género, la comunidad internacional tiene la obligación de reaccionar ante ello;
  3. Recibimos con agrado los sucesos positivos que en los últimos años se han dado en torno a estas cuestiones en cada una de las regiones, por ejemplo: las resoluciones sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género aprobadas por consenso cada año, durante los últimos tres años, por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos; la iniciativa del Foro Asia-Pacífico sobre Instituciones Nacionales de Derechos Humanos para integrar estas cuestiones a la labor de las instituciones de derechos humanos de la región; las recomendaciones del Comité de Ministros del Consejo de Europa; una mayor atención prestada a estas cuestiones por parte de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, y las muchas iniciativas positivas legales y de políticas aprobadas por Estados a nivel nacional en diversas regiones;
    6. Observamos que el Consejo de Derechos Humanos también debe cumplir con su papel de acuerdo con su mandato de “promover el respeto universal por la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas, sin distinción de ningún tipo, y de una manera justa y equitativa” (GA 60/251, OP 2);
    7. Reconocemos que estas cuestiones tocan las fibras sensibles de muchos, incluso dentro de nuestras propias sociedades. Reafirmamos la importancia de establecer un diálogo respetuoso, y confiamos en la existencia de una base común en donde todos reconocemos que ninguna persona debe padecer estigmatización, violencia o maltrato por ningún motivo. Al tratar cuestiones sensibles, el Consejo debe guiarse por los principios de universalidad y no discriminación;
    8. Alentamos a la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos a continuar atendiendo las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género y a explorar oportunidades de difusión y diálogo constructivo para acrecentar la comprensión y conciencia sobre estas cuestiones dentro del marco de trabajo de los derechos humanos;
    9. Reconocemos nuestra responsabilidad más amplia de poner alto a las violaciones de los derechos humanos de todas las personas marginadas y aprovechamos esta oportunidad para renovar nuestro compromiso de dar atención a la discriminación en todas sus formas;
    10. Hacemos un llamado a los Estados para que tomen medidas a fin de acabar con los actos de violencia, las sanciones penales y las violaciones de derechos humanos relacionadas en contra de las personas por su orientación sexual o identidad de género; alentamos a los Procedimientos Especiales, órganos de los tratados y otras instancias involucradas a continuar integrando estas cuestiones dentro de sus mandatos pertinentes, e instamos también al Consejo a atender estas importantes cuestiones de derechos humanos.

 

Osiel, símbolo de la homofobia

 

MEX13 - CIUDAD DE M…XICO (M…XICO), 26/01/06.- Miembros de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) custodian hoy, jueves 26 de enero, en las instalaciones de la agencia en la capital mexicana a Ra˙l Osiel MarroquÌn Reyes (c), mejor conocido como "El S·dico", quien es acusado del secuestro de seis homosexuales y homicidio de cuatro de ellos. EFE/Guillermo Olivares

MEX13 – CIUDAD DE M…XICO (M…XICO), 26/01/06.- Miembros de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) custodian hoy, jueves 26 de enero, en las instalaciones de la agencia en la capital mexicana a Ra˙l Osiel MarroquÌn Reyes (c), mejor conocido como “El S·dico”, quien es acusado del secuestro de seis homosexuales y homicidio de cuatro de ellos. EFE/Guillermo Olivares

 

Raúl Osiel Marroquín Reyes, (nació en Tampico, Tamaulipas en 1981) alias “el sádico”, por un tiempo sembró el terror en la comunidad homosexual de la ciudad de México, ya que con tan solo 25 años de edad se convirtió en un asesino serial consumado, el “mata homosexuales”, como lo bautizaron los medios de comunicación, se consideraba un criminal casual por así decirlo era un tipo con pocos escrúpulos y menor piedad. Fue un asesino en serie mexicano responsable de 6 secuestros, 4 de ellos acabaron con la muerte de sus víctimas. Todas sus víctimas fueron hombres homosexuales, razón por la cual se ha convertido en un símbolo de la homofobia en México.
Marroquín fue una de las muchas personas en México que vieron en el secuestro una actividad muy lucrativa (porque en muchos de los casos ya había cobrado el dinero del rescate antes de asesinar a su víctima). Se veía a si mismo como un benefactor de la sociedad al exterminar a personas gays, llegó a declarar: “Le hice un bien a la sociedad, pues esa gente hace que se maleé la infancia. Me deshice del homosexual que, de alguna manera, afecta a la sociedad. Digo, voy por la calle y me chiflan, me hablan…”
Sus crímenes tuvieron muchas similitudes a los del asesino en serie estadounidense John Wayne Gacy, siendo el móvil un poco diferente: Gacy asesinaba a sus víctimas debido a una represión de su propia homosexualidad que proyectaba hacia los demás (se sentía atraído hacia ellos, razón por la cual los culpaba de su homosexualidad). En cambio, Marroquí, a pesar de que sus crímenes también poseyeron marcados rasgos homoeróticos, se puede apreciar en él a un sociópata (Trastorno antisocial de la personalidad) dentro de un marco socio-cultural que, de una u otra forma, le dio un escaparate para su violencia contenida, dirigiéndola hacia una minoría, (la sociedad mexicana, así como todas las sociedades latinoamericanas, es marcadamente homofóbica).

 
¿Cómo lo hacía?

 

AMENAZA

 

Atraía a sus víctimas, (a quienes conocía en un bar gay ubicado en la Zona Rosa, en la Col. Juárez, delegación Cuauhtémoc de la Cd. de México), con propuestas sentimentales y/o eróticas; los invitaba a su casa ubicada en el 4223 de la Av. Andrés Molina Enríquez, en la Col. Asturias, delegación Venustiano Carranza, también de la Cd. de México, o a algún hotel; en donde dependiendo si esté contaba con los recursos económicos, era si los secuestraban.
A los hombres que plagiaba los sometía a tortura (de ahí su apodo), pedía el rescate a los allegados de esté e, independientemente, de que pagaran o no, asesinaba a su rehén por asfixia o estrangulación. Posteriormente, descuartizaba el cadáver y abandonaba las partes dentro de maletas por distintos lugares de la ciudad.
El cautiverio de las víctimas duraba entre cinco y siete días en el departamento de Marroquín Reyes que era utilizado como casa de seguridad, donde además los secuestrados eran torturados y finalmente ahorcados con una soga hasta privarlos de la vida. Posteriormente el detenido introducía los cuerpos dentro de maletas negras que abandonaba en la vía pública. Era sádico, pues tenía un especial predilección por sofocar a sus víctimas, antes de matarlas las asfixiaba hasta que perdiera el conocimiento, una vez que volvían en sí las volvía a asfixiar, y así una y otra vez (hipoxifilia).
Marroquín era ex militar y tenía como cómplice de sus secuestros a Enrique Madrid que lo ayudaba a someter a sus víctimas y a deshacerse de los cuerpos. Marroquín Reyes cursó un año de la carrera de médico militar y fue miembro del ejército mexicano durante cuatro años, con el grado de Sargento Primero, pero causó baja. Estuvo preso en Tampico durante 14 meses bajó el cargo de robo violento.

 

Inventario de víctimas
• Jonathan Razo Ayala: Primer asesinato de Osiel Marroquín, fue secuestrado el 27 de Octubre de 2005 y asesinado el 12 de Noviembre, tras 16 días de secuestro en la casa de Marroquín. Solicitó 50,000.00 pesos mexicanos (alrededor de 5,000.00 dólares) por su rescate, aunque su familia no pudo pagarlo.
• Ricardo López Hernández: Conoció a Marroquín el 30 de Noviembre de 2005. Éste lo mantuvo secuestrado durante 9 días en su casa, hasta el 9 de Diciembre, día en que lo asesinó por estrangulación. No antes de haber cobrado 28,000.00 pesos mexicanos (poco más de 2,000.00 dólares) por su rescate.
• Armando Rivas Pérez: Fue secuestrado el 16 de Diciembre de 2005, ese mismo día lo asesinó, tras cobrar su rescate.
• Víctor Ángel Iván Gutiérrez Balderas: Última víctima secuestrada; fue secuestrado el mismo día que Armando Rivas, el 16 de Diciembre, lo mantuvo secuestrado 6 días. Tras cobrar un rescate de 8,300.00 pesos mexicanos (un poco más de 800.00 dólares) lo mató el 22 de Diciembre.

Solamente secuestrados:
• Juan Carlos Alfaro Alba: Fue la primera víctima plagiada por Osiel, fue secuestrado el 21 de Oct. de 2005. Lo mantuvo cautivo cerca de una semana en una habitación de hotel, tiempo en que le infligió grave daño físico y psicológico. Pidió rescate a los familiares quienes pagaron lo más rápido que les fue posible; Raúl Marroquín lo dejó atado en la habitación de hotel, aparentemente el criminal aún no “evolucionaba” por lo que se conformó con la violencia ejercida sobre su víctima y el dinero fácilmente ganado, y no mató a Alfaro Alba.
• José Ricardo Galindo Valdés: Fue la antepenúltima víctima secuestrada de Marroquín, el 13 de Diciembre de 2005. Raúl se comunicó con la madre del plagiado, ésta le imploró que no lo lastimara porque no tenía dinero para pagarle el rescate, -y quizás porque tuvo un ataque de humanidad,-el asesino lo dejó libre pero antes lo amenazó de muerte si lo denunciaba.
El “mata gays” menciona que recién comenzaba en el “negocio” y según estos primeros crímenes que cometió eran una especie de entrenamiento, ya que lo que este sujeto buscaba, era ir escogiendo victimas cada vez más adineradas para poder cobrar cada vez más dinero por los rescates.

 

Aprehensión y condena .
Raúl Osiel Marroquín Reyes fue arrestado por la PGR, el 23 de enero del 2006, en la Ciudad de México, junto con su cómplice. Fue condenado a 128 años de prisión, el 4 de septiembre de 2008. Posterior a su detención declaró: “No me arrepiento de lo que hice… De tener la oportunidad lo volvería a hacer, sólo que sería más cuidadoso para no ser atrapado y no cometería los mismos errores que llevaron a mi captura… De lo único que me arrepiento es por lo que está pasando mi familia ahora…”.

Según él no era homofóbico

Cuando la prensa le preguntó si era homofóbico, el asesino dijo que no: “Le hice un bien a la sociedad, pues esa gente hace que se malee la infancia. Me deshice del homosexual que, de alguna manera, afecta a la sociedad. Digo, voy por la calle y me chiflan, me hablan…”.
Raúl menciona que el hecho de que sus víctimas fueran homosexuales, nada tenía que ver con su preferencia sexual, el hecho de escoger este tipo de victimas, se debía a que simplemente le era más fácil frecuentar lugares de ambiente gay y esperar ser abordado ya que contaba con cierto imán para atraer a los que allí asistían.
Este joven asesino, aseguró no tener remordimientos y hasta cree que le hizo un favor a la sociedad, lo cual contradice su dicho de no ser homofóbico, también expresó que al salir seguiría cometiendo los mismos ilícitos y el tiempo que dure refinara sus métodos para no caer en los mismos errores y no volver a ser detenido, situación por la cual no estaría de más una evaluación psicológica para que nunca vuelva a ver la luz del sol.
Las investigaciones sobre los asesinatos en serie de homosexuales en la Ciudad de México comenzaron el 30 de noviembre de 2005 a causa de la denuncia del secuestro de un empleado de una empresa televisora, por quien se exigió el pago de 120 mil pesos. El cadáver apareció el día 9 de diciembre cerca del Metro Chabacano. Los días 17 y 20de diciembre de 2005, Raúl Osiel Marroquín secuestró a dos jóvenes más, de veinticinco años cada uno. Sus cuerpos desmembrados fueron encontrados el día 23 de diciembre dentro de unas maletas negras, en las calles de Andrés Molina Enríquez, en la Colonia Asturias. Los periódicos ya hablaban de un asesino serial, a quien bautizaron de tres maneras diferentes: “El Mataputos”, “El Matagays” y el que finalmente quedó asociado a su nombre: “El Sádico”. El 23 de enero de 2006, elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) detuvieron a Raúl Osiel Marroquín “El Sádico”, en un operativo cuando intentaba cobrar un nuevo rescate.

Una de las cosas que queda claro al analizar los hechos aquí comentados es la postura vulnerable que tienen los homosexuales dentro y fuera de su medio ambiente. Lo diferente siempre se ataca. Pero más aún, cuando los instintos predominan, éstos echan por la borda toda lógica y/o razonamiento que ayuda a conservar la vida. Osiel mismo decía que sus víctimas fueran homosexuales, nada tenía que ver con su preferencia sexual, el hecho de escoger este tipo de víctimas, se debía a que simplemente LE ERA MÁS FACIL frecuentar lugares de ambiente gay y esperar SER ABORDADO…. Esto último es más que elocuente. UN GAY ES MÁS FÁCIL PARA TODO. Este es el talón de Aquiles de quienes no son heterosexuales.

 

 

CÉSAR CHUPINA MELGAR, IN MEMORIAM

CÉSAR CHUPINA MELGAR, IN MEMORIAM

 

AUTOR : CÉSAR CHUPINA MELGAR , IN MEMORIAM

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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